
Tras un salto en paracaídas, Calin se dio cuenta de que la cámara de fotos que llevaba adosada al casco para tomar imágenes se había soltado. Ya en tierra la buscó hasta dar con ellas. Y sorpresa, seguía funcionando, aunque los restos de tierra y césped hablaban de una dura caída.
La cámara de vídeo que acompañaba en las grabaciones no tuvo la misma suerte y acabó bastante peor.
