El iPod Shuffle sufre una especie de regreso al pasado mientras que el iPod nano cae presa de la moda de las pantallas táctiles en un movimiento que elimina la versión anterior con cámara, un modelo que me gustaba mucho, para dejar paso a un modelo que queda demasiado cerca del más pequeño de los iPods.
Cabe una pantalla multitáctil en una diagonal de 1.54 pulgadas? Apple ha demostrado que sí en el nuevo iPod nano, pero otra cosa es que le encontremos utilidad. Prescindir de los botones físicos y dejar solamente la pantalla original del anterior iPod nano pero dotándola de tecnología multitáctil nos parece más una estrategia de Apple para destacar y no admitir que esa gama de reproductores no tiene mucho sentido ya.
Con un peso de 21 gramos, el iPod nano se presenta con capacidades de 8 y 16 Gb, e incorpora como novedad en su diseño una pinza para sujertarlo a la ropa por ejemplo cuando hacemos deporte. ¿No estaba para eso el iPod Shuffle?
La parte más deportiva del equipo se ha potenciado, siendo compatible con Nike+ e integrando la radio FM. También se incluye un acelerómetro. El sistema operativo es uno propio, a medio camino entre los menús clásicos e iOS. Su autonomía es de un día en reproducción de audio, con una carga rápida al 80% de 1.5 horas.

El nuevo iPod nano está ya disponible en seis colores por 160 y 190 euros.
Su peso sigue siendo de récord, 12 gramos, sigue incluyendo la pinza característica pero la autonomía se queda en 15 horas, escasas para un reproductor que es normal que se pierda entre bolsillos hasta que lo usemos de nuevo y no queremos estar cargándolo continuamente.
Para rematar el desprecio por este reproductor de 2 GB de capacidad, Apple lo ha vuelto a dejar sin radio FM, una función qeu seguro que agradecerán todos los que alguna vez han querido o han tenido un iPod Shuffle para salir a hacer deporte.



